LA COMUNICACIÓN EN INTERNET
Hay muchas personas que intercambian información de diversas materias, pero también de lo que les preocupa, por medio de distintos foros y comunidades en internet, o conversan por medio de programas que te permiten mantener un chateo. Debido al gran auge de esta "nueva forma de comunicación", es importante que lo analicemos, y seamos conscientes también de cuáles son las diferencias con la comunicación en persona o la comunicación telefónica.
Para poder tener buenas relaciones dentro de un espacio en internet, es importante tener en cuenta las dificultades en la comunicación que pone este medio, y así poder subsanar posibles malas interpretaciones, que nos pueden hacer daño a nosotros, y a otras personas.
En la comunicación de persona a persona, donde las dos personas están físicamente presentes, se produce un doble proceso de comunicación por medio de la comunicación verbal y la comunicación no verbal. La comunicación no verbal (gestos, mirada, postura, tono y volumen de voz,…) en realidad nos da muchísima información sobre lo que la otra persona nos quiere transmitir. Nos da tantísima información que, ante una incoherencia entre el mensaje verbal y no verbal, nuestro cerebro tiende a quedarse con el no verbal. Por ejemplo, si alguien nos dice que le ha gustado mucho un trabajo que hemos hecho, con una amplia sonrisa, con un tono agradable, con mirada directa,… su afirmación nos parecerá más sincera (otra cosa es nuestras inseguridades personales). Sin embargo, si una persona nos dice que le gusta nuestro trabajo con una cara seria, mirando a otro lado, con un tono de voz seco,… nos resultará mucho más difícil creerlo y dudaremos de las intenciones de su afirmación.
Por ello, hay que tener en cuenta la gran importancia que tiene la comunicación no verbal para la comunicación.
En la comunicación por medio telefónico, aunque no vemos los gestos de la otra persona, si oímos su voz, y los cambios que se van produciendo en ella: cambios en el tono, en el volumen,… dependiendo de las palabras que estemos expresando. Asimismo, los silencios nos dan también mucha información sobre las actitudes e intenciones de esa persona.
Pero por medio de internet (cuando no usamos webcam y micrófono, claro), en las comunidades y foros donde muchos participamos, no tenemos a nuestra disposición nada que nos pueda dar esa información sobre las intenciones con las que cada persona dice un determinado mensaje. Esto se intentó suplir con los “emoticonos”, esos símbolos que quieren significar los estados de ánimo, pero tampoco podemos estar continuamente en todos los mensajes poniendo estos símbolos, no todo el mundo los conoce y, además, en mensajes más serios, casi nadie los utilizamos, por no parecernos correctos o no venir al caso ponerlos.
Así que para comunidades y foros, voy a exponer una serie de recomendaciones que me parecen importantes de cara a poder tener una comunicación más sana y poder aprovechar al máximo este mundo de internet:
Cuando enviamos un mensaje, tener en cuenta que es fundamental que entre lo que pongamos, no ofendamos directamente a ninguna persona. Es decir, es importante eliminar insultos, palabras malsonantes, juicios de valor,… Asimismo, sería recomendable también tener cuidado con expresiones que pueden ser malinterpretadas por otras personas (tener en cuenta que en estos grupos nos juntamos gente de diversas nacionalidades y culturas, y podemos no entender todas las expresiones). Por ejemplo, en España hay una expresión muy común en la calle respecto a donde está un determinado sitio. Si yo por ejemplo fuera de Madrid a Cádiz, que está a bastantes kilómetros, podría decir vulgarmente que “Cádiz está en el culo del mundo”. Si lo digo a amigos que me están viendo, y están observando el tono con que lo digo, no hay problema. Pero si lo digo en internet respecto a algún lugar, alguien se puede sentir ofendido, por no conocer la expresión y por no saber con qué intención lo estoy diciendo.
Tener en cuenta que una cosa es el mensaje y otra la interpretación que hacemos de este mensaje. Por muy bien intencionado que sea un mensaje, a todos nos ha pasado alguna vez, que al leer el contenido, nos ha parecido que alguien está diciendo algo que no nos parece bien, y que incluso puede llegar a molestarnos. Hay veces que la intención de la otra persona era ofender, pero la mayoría de las veces la intención no era esa, y nuestra interpretación ha podido estar equivocada.
Dado que podemos equivocarnos al interpretar un determinado mensaje, o con nuestra respuesta, si hacemos caso únicamente a las emociones que nos ha provocado esa interpretación, podemos responder de una manera muy agresiva, vamos primero a sopesar lo que vamos a poner, y con qué objetivo. Muchas veces cuando paramos un rato, podemos valorar en frío y a veces decidimos cambiar lo que íbamos a poner.
Muchas veces participamos en alguna comunidad donde lo que es común es un problema físico o psicológico. Esto puede hacer que por estas alteraciones, estemos más predispuestos a sentir ansiedad, y por tanto, que nuestro límite para “estallar” sea más cercano. Vamos a tenerlo nuevamente en cuenta antes de responder.
Algunas veces si volvemos a leer en otro momento algunas de nuestras intervenciones, podemos ver que quizá hayamos descargado algo hacia una persona o hacia un tema de una manera más agresiva a la habitual nuestra porque ya llevábamos arrastrado malestar en ese tema desde hace tiempo. Una norma importante: si hay algo que nos molesta, que no nos hace sentir bien, ¿por qué no decirlo en el momento que nos ocurre? Además, si es algo grupal, podemos exponerlo en la comunidad, pero si es algo personal, quizá sería más adecuado en la mayoría de los casos, decirlo a título personal, con un mensaje que no fuera público.
Igual que en las interacciones cara a cara, hay formas de comunicación que son muy dañinas para la solución de conflictos, y para poder mantener un buen clima. Algunas de estas formas de comunicación son la ironía, el sarcasmo, el ataque directo a determinadas características de una persona, el chantaje emocional (ej. me he sentido tan mal con tus palabras que he decidido dejar el grupo),…
A la hora de expresar algo que nos ha molestado, es mejor decirlo directamente. Pero hay que tener cuidado con la actitud de “yo soy totalmente sincero/a”. Hay veces que una persona puede esconderse bajo este mensaje, y hacer mucho daño por utilizar unas expresiones demasiado directas e hirientes. Por ejemplo, alguien que se considera una persona muy sincera, cuando hemos subido de kilos, puede decirnos: “Pero qué gorda estás”, y cuando le digamos que nos ha sentado mal lo que nos ha dicho, que nos responda que sólo está siendo sincera, que ella es así. Aunque pueda ser que hayamos engordado, esa frase nos puede sentar muy mal, ya que bajo la “total sinceridad”, nos ha puesto una etiqueta, que para muchas sería una falta de tacto, de respeto, y algo que a muchas personas les haría sentirse muy mal.
Para dar un mensaje de algo que nos ha sentado mal cuando queremos arreglar la situación, o fomentar un conflicto constructivo, lo mejor es utilizar frases “yo”, y expresar los sentimientos, refieriéndonos a una situación concreta. Por ejemplo: “Cuando me dijiste ___, me sentí ___”. Además, es útil en muchas ocasiones añadir algo de lo que nos gustaría que cambiase en su comportamiento. Ej. “Te pediría que para la próxima vez ___”.
Y, sobre todo, tener en cuenta que si algo me hace daño y respondo a la defensiva, lo más seguro es que la relación con esa persona acabe dañándose y el conflicto sea destructivo. Y, cuando esto se hace en una comunidad o foro, donde esas intervenciones las lee más gente, la situación se puede complicar, porque otras personas pueden intervenir o sentirse heridas. Si quiero aumentar el conflicto, voy a intentar defenderme atacando. Si quiero solucionar el conflicto, pero aclarar la situación, voy a hablarlo, y preguntar primero lo ocurrido.
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